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Comprenda lo que hay detrás del lloriqueo

Por Elizabeth McBride
Lectura de 7 minutos

Por qué el lloriqueo es tan fastidioso

Está bien admitir que el sonido de la voz de un niño llorón le saca de sus casillas. El sonido de un niño llorando, tan estridente como el de las uñas en una pizarra, puede poner a prueba a la madre más paciente. Los niños usan el llanto para atraer la atención de un adulto o para obtener la ayuda para una necesidad o problema que tienen.  

El lloriqueo de un bebé puede sonar más como llanto, pero una vez los niños pequeños comienzan a hablar, el lloriqueo se convierte en una mezcla de conversación y llanto. La buena noticia es que el lloriqueo tiende a ser mayor cuando los niños son pequeños y disminuye a medida que crecen. 

En algún momento, cada padre experimenta el dolor de tratar de negociar con un niño llorón en una tienda u otro lugar público. Lo puede dejar sintiéndose sin ningún poder y a la merced de las demandas de su hijo. ¡No es para nada divertido!

Sin embargo, tener un niño llorón no es algo por lo que deba sentirse mal. Cuando su bebé o niño pequeño lloriquea, le está comunicando información valiosa para usted. Si puede comprender por qué su niño está llorando, puede ayudarle a sentirse comprendido y escuchado, lo que no es solo bueno para su relación, sino que significa que será menos probable que llore en el futuro. Aprender lo que lleva a su niño a lloriquear puede ayudarle a satisfacer sus necesidades y ayudarle a crecer y convertirse en un niño grande que puede comunicar sus necesidades de manera más positiva. Eventualmente, dejará de lloriquear para siempre. Sí, ¡un futuro sin llanto es posible!

Aprenda por qué los niños pequeños lloran

Por qué los niños lloran

El llanto es una solicitud urgente de consuelo, ayuda o conexión con usted. Comprender por qué su niño está llorando puede ayudarle a responder con compasión y permitirle trabajar con él para resolver el problema y evitar más lloriqueo en el futuro. Antes de reaccionar al llanto de su niño, respire profundo y trate de identificar la causa. Usted es el que mejor conoce a su hijo. ¿Qué le está tratando de comunicar? Piense que usted es un traductor y que el llanto es un idioma extranjero que está tratando de entender. Una vez haya considerado la causa del llanto será más fácil para usted responder de manera más calmada en lugar de enojarse de una vez.

Estas son algunas de las razones comunes por las que los niños lloran:

1

Están cansados, tienen hambre o están estresados.

  • Piense en el día del niño. ¿Durmió bien durante la noche anterior? ¿Hizo más actividades de lo normal? ¿Se está enfermando? ¿Necesita comerse una merienda?
  • Muéstrele calmadamente cómo quiere que hable repitiendo lo que le ha pedido en una voz calmada y positiva. Diga algo como: "¿Me puedes dar leche, por favor?". Su hijo a lo mejor no entiende que la voz llorona es un problema o ni siquiera que la está usando. Enséñele cómo le gustaría que pidiera las cosas.
  • Una vez haya resuelto su necesidad inmediata, vea cómo puede resolver lo que está detrás del lloriqueo. Su hijo está usando el lloriqueo para comunicar una necesidad. Si puede resolver la necesidad real y no solo reaccionar al lloriqueo, su hijo debería encontrar otras maneras de comunicarse en lugar de llorar.
2

Necesitan sentir más conexión con usted.

Nadie puede (ni debe) ser un compañero de juego de su hijo todo el día, todos los días. Pero llorar podría ser una señal de que necesita atención de usted.

  • Repítale a su hijo lo que le ha pedido usando las palabras que a usted le gustaría oír en lugar del llanto. Diga por ejemplo: "¿Te gustaría que deje de hacer lo que estoy haciendo para jugar contigo? ¿Puedes pensar en otra manera de pedírmelo?".
  • Si es posible, tómese un momento para conectar con su hijo jugando con él, leyendo un libro o acurrucándolo y hablándole. Si no puede dejar de hacer lo que está haciendo, explíquele que necesita unos minutos para terminar y que luego se tomará un descanso para pasar tiempo con él. Puede explicarle que ese momento juntos es importante para usted y que apartará el tiempo diciéndole: "Vamos a leer un libro, y después los dos nos tenemos que poner a trabajar".Puede explicarle el trabajo que usted está haciendo y que el trabajo de su hijo es pintar, hacer un rompecabezas, jugar con plastilina u otra actividad apropiada para el desarrollo que pueda hacer por sí mismo.
  • El mensaje que le está comunicando a su hijo es "te quiero y deseo pasar tiempo contigo. Puedes confiar en que me tomaré el tiempo para que nos conectemos". 
Consejo

Si está teniendo dificultades con un niño que llora cuando usted llega del trabajo, trate de pasar de 5 a 10 minutos con él tan pronto llegue a casa en lugar de comenzar a hacer la cena u otras tareas inmediatamente.

Algunas veces un niño que está llorando solo necesita que la mamá o el papá le dediquen tiempo.
3

Se sienten tristes o desilusionados.

Para los niños, lloriquear es otra expresión de emoción, al igual que llorar.

  • Es perfectamente comprensible si su respuesta inicial es querer gritar "¡deja de lloriquear!".Pero en lugar de sentirse frustrado con el llanto de su niño, piense si hay alguna emoción que necesita expresar.
  • Trate de corregir el lloriqueo diciendo algo como: "Parece que estás bien triste. ¿Me puedes pedir ayuda usando tu voz normal?"
  • Al hacer esto, usted le da la oportunidad de expresar sus sentimientos y le demuestra atención y que quiere ayudarle con lo que le está afectando.  También le está mostrando el tipo de voz que quiere que use en el futuro.
4

Son más sensibles que otros niños.

Todos los niños son distintos, y eso está bien. El nivel de sensibilidad natural de su hijo puede ser maravilloso cuando está contento, pero difícil de manejar cuando no lo está. 

  • Preste atención a las cosas que le afectan. ¿Son ciertas comidas? ¿No dormir lo suficiente? ¿Estar en un lugar nuevo? ¿Demasiadas actividades y no suficiente descanso? Una vez comience a ver un patrón, el llanto se sentirá menos frustrante y más comprensible.
  • Su hijo puede ayudarle a ver esta conexión con las causas y las emociones también. Cuando lloriquee, usted puede decir: "Oh, no dormiste la siesta hoy. Sé que estar cansado hace que todo sea más difícil".
  • Trabajen juntos para resolver el problema. Pregunte: "¿Qué podemos hacer para mejorarlo?".
5

Algunas veces el llanto vale la pena.

Todos los padres han estado alguna vez en una tienda con un niño llorando porque quiere que le compren un dulce. Algunas veces el llanto se puede convertir en un total berrinche. Es vergonzoso, y para evitar más humillaciones los padres pueden rendirse y darle al niño lo que pide. Las investigaciones indican que rendirse ante el llanto les enseña a los niños que es una excelente manera de obtener lo que quieren.

  • Sea consistente. Recompensar el llanto con un dulce solo le enseñará a su hijo que puede usarlo para agotarlo y obtener lo que quiere.
  • Manténgase firme y calmado. No reaccione.
  • En ocasiones sorprenda a su hijo con un dulce. Convierta en una práctica sorprender a su hijo con dulces "solo porque sí" y no como resultado del lloriqueo. Esto le demuestra que no necesita pedir dulces llorando. Su hijo confiará en que usted le dará estas cosas de vez en cuando.
Intente detener el lloriqueo antes de que comience

Cómo detener el lloriqueo antes de que comience

  • Préstele atención a su hijo. Los niños lloran por atención, incluso si es atención negativa. Dele atención positiva a su hijo para que deje de lloriquear antes de que comience. Incluso ratos cortos de 10 minutos en los que le presta su total atención pueden marcar una gran diferencia al reducir el llanto de su hijo. Si su hijo no está recibiendo suficiente atención, puede que se ponga más llorón.
  • Asegúrese de que su hijo esté durmiendo lo suficiente y sea consistente con las horas de la comida y meriendas.
  • Mantenga la frustración de su hijo al mínimo asegurándose de que pueda manejar lo que usted espera de él.
  • Felicite a su hijo cuando use su voz normal en vez de su voz llorona.
Es Bueno Saber Que

Cuando su hijo utilice su voz normal en lugar de voz llorona, felicítelo. Reforzar este comportamiento positivo aumenta las probabilidades de que use su voz normal otra vez en el futuro.

Consejos para romper el hábito del lloriqueo en los niños más grandes

Además de llorar para que le presten atención a sus necesidades, un niño más grande puede llorar porque ha aprendido que es un método efectivo para obtener lo que quiere.

  • Los niños lloran porque funciona, así que no permita que funcione más. Deje de rendirse ante el llanto. No recompense el comportamiento.
  • Establezca una regla en el hogar para el lloriqueo y asegúrese de que todas las personas que cuidan al niño la apliquen.
  • Ignore el llanto. Fije expectativas con anticipación sobre cómo responderá al llanto, por ejemplo "No te entiendo cuando lloras. Cuando oiga la voz llorona te voy a pedir que lo digas otra vez con una voz bonita".
  • Recuérdele a su hijo que hay una regla contra el lloriqueo. Diga: "No lloriqueamos para pedir lo que queremos". Esto ayuda a su hijo a definir lo que es lloriquear y le da la oportunidad de pedirlo de otra manera.
  • Dele atención positiva cuando el lloriqueo pare.
  • Evite el llanto ayudando a su hijo a entender sus sentimientos y cómo conseguir lo que quiere sin lloriquear. Algunas veces un abrazo es todo lo que el niño que está llorando necesita.

La próxima vez que su niño lloriquee, pruebe este consejo.

Hablemos claro, usted puede enseñarle todo el día cómo usar una "voz de grande", pero habrá días difíciles y algunas veces su hijo llorará. La próxima vez que su hijo lloriquee, antes de responder con frustración, intente hacer algo que los ayudará a los dos, a usted y a él, a calmarse.

Pregúntele a su hijo si necesita un abrazo.

Puede decirle algo como: "¿Te hace falta un abrazo? A mí sí".

Si su hijo está abierto a recibir un abrazo de usted, sosténgalo el mayor tiempo que pueda ya que necesita calmarse y sentirse seguro. Este reajuste les ayudará a los dos a respirar y a calmarse, además de que le da la confianza de que puede contar con usted para ayudarle en momentos de frustración. Crear una relación de seguridad y confianza con él le asegurará de que siempre venga a usted buscando su empatía y apoyo calmado, ya sea que tenga 3 o 13 años.

Responder con un abrazo ayuda a ver el lloriqueo como algo más que una molestia. De hecho puede ser una oportunidad para conectar con su hijo y formar una base amorosa de confianza que seguirá creciendo en cada edad y etapa de crianza.

¿Tiene alguna pregunta sobre lloriquear?

Comuníquese con el equipo de BuenosConsejosParaPadres.com.

Elizabeth McBride

Elizabeth McBride

Elizabeth McBride es escritora independiente, bloguera y mamá de tres niños, no tan pequeños. Escribe sobre las alegrías y desafíos de la crianza, así como de vivir la vida con todo el corazón en su blog, Wholehearty.

Aprende más sobre el autor.

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